sábado, 19 de septiembre de 2015

domingo, 13 de septiembre de 2015

Huellas en las calles citadinas (compilación)





Por Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG


Los derechos de los animales son un tema que empieza a debatirse en cortes de varios países del mundo, incluida Colombia. Es muy reciente, en términos de años, el despertar de la conciencia ciudadana sobre la responsabilidad que tenemos con los perros y gatos que habitan las calles de nuestra ciudades.  Frente a otros animales, hay una discusión permeada por cuestionables intereses electorales y económicos, como es el caso de las llamadas “fiestas taurinas”.

Pero volviendo al tema de los amigos caninos, resulta esperanzador el creciente impulso, sobre todo de grupos juveniles, por adelantar campañas de adopción y cuidado de perros.

Sin embargo, al mismo tiempo también se presentan prácticas repudiables como el ataque con ácido a los caninos de las calles o las repetidas denuncias de torturas a animales, ocasionadas por algunos integrantes de las Fuerzas Armadas. A esto se suma la intolerancia reflejada en letreros que más que sugerencias de civismo reflejan hostilidad, o en el peor de los casos, del envenenamiento de comida en los parques para ocasionar la muerte a los inocentes canes.

Mucho se habla por estos días de la reconciliación en nuestra sociedad. ¿Lo haremos también con nuestros amigos callejeros?

































































































Fotos: Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG


domingo, 9 de agosto de 2015

Quebrada "La Vieja"




Vuelven a sonar en los estrados judiciales y mediáticos la discusión  sobre la preservación o urbanización de los cerros orientales. 

Ese debate de “progreso” vs autoconservación me contagió de cierto afán “apocalíptico” sobre los pulmones de Bogotá.  Por eso, este bogotano de treinta y muchos años que aún no conocía el sendero de la quebrada “La Vieja” aceptó la formal invitación de una periodista entusiasta por los temas ecológicos e iniciamos el camino para conocer este espacio que reivindica la fe sobre una ciudad capaz de pensar en el medio ambiente.

No hubo terminales de transporte ni largas jornadas en carretera. Tan solo una refrescante caminata, muy temprano, en el sábado chapineruno para llegar al punto donde locales y visitantes comienzan el recorrido.
La meta, ver desde los cerros la majestuosidad de una ciudad desafiante pero acogedora, ambientado por el ruido del agua fresca que cae en medio de rocas, eucaliptos y muchas otras especies propias del sub páramo.


Lamentablemente  hace poco prohibieron la entrada de los perros. Quizás por el descuido de sus acompañantes humanos al no mantener limpios los senderos. Ojalá se reconsidere esta medida. 

























































Fotos: Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG

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